Federico Correa (1924 - 2020)

Antonio La Gioia
1. December 2020
Federico Correa Ruiz - Foto: © Fons Correa Milá / Arxiu Històric del COAC

El pasado 19 de octubre falleció a los 96 años Federico Correa, arquitecto barcelonés entre los más influyentes en la arquitectura contemporánea catalana y profesor mítico de la Escuela de Arquitectura de Barcelona.

Su figura fue singular, en lo profesional y en lo personal. Los años de su infancia pasados en las Filipinas y los dos años transcurridos de adolescente en el Reino Unido durante la guerra civil española le permitieron dominar el idioma inglés y forjaron su carácter cosmopolita que marcará su actividad profesional. Siempre elegante y bronceado, combinaba su aspecto de dandy con su fama de profesor muy severo, riguroso y racional.

La Tortillería Flash Flash - Foto: © Fons Correa Milá / Arxiu Històric del COAC

Las influencias de la arquitectura que se hacía fuera de España empezaron a formar su visión mientras que aún era estudiante (quizás gracias también a la suscripción que le regaló su padre a la revista americana Architectural Forum) y lo llevaron a participar a los congresos del Team 10, donde se acercó sobre todo a los jóvenes arquitectos italianos (Gardella, Gregotti, Albini,…) con algunos de los cuales colaboró en sucesivos proyectos.

Tienda Olivetti en Barcelona - Foto: © Deidi von Schaeen - Fons Correa Milá / Arxiu Històric del COAC

Su actividad profesional empezó en el estudio de Coderch, junto con su compañero de colegio y universidad Alfonso Milá (hermano mayor de Miguel Milá, padre del diseño industrial español). En 1953 los dos, Correa y Milá, formaron su propio estudio independiente y un dúo profesional inseparable. Desde los primeros proyectos de casas de vacaciones en Cadaqués, la actividad del estudio se extendió a las viviendas colectivas urbanas, a la arquitectura comercial e industrial y a las intervenciones a escala urbana. Correa fue uno de los primeros arquitectos en dedicarse a los proyectos de interiorismo (actividad entonces prerrogativa de los decoradores) y sus tiendas Olivetti y los restaurantes Flash Flash e Il Giardinetto tuvieron un impacto rompedor en el panorama del diseño barcelonés.

Restaurante Il Giardinetto - Foto: © Francesc Catalá Roca - Fons Correa Milá / Arxiu Històric del COAC

La Torre Atalaya (1966 – 1971) en la Diagonal de Barcelona fue el edificio más grande que proyectó - siempre con el inseparable Alfonso Milá - mientras que a escala urbana sus proyectos más significativos fueron la reforma de la Plaça Reial (1982) y las intervenciones para la Barcelona olímpica.  La Ordenación del Anillo Olímpico de Montjuic (1984) - realizada junto con los arquitectos Carles Buxadé y Joan Margarit - y la reforma del Estadio Olímpico (1989) - llevada a cabo junto con el arquitecto italiano Vittorio Gregotti - coincidieron con su “momento más álgido”, tal como él mismo declaró.

Torre Atalaya - Foto: © Fons Correa Milá / Arxiu Històric del COAC

Su figura se puede definir por completo solo teniendo en cuenta su intensa, y nada convencional, actividad como docente, que forjó generaciones de arquitectos. Fue catedrático de Proyectos en la Escuela Técnica Superior d’Arquitectura de Barcelona y también profesor de diseño en Eina (Centro Universitario de Diseño y Arte de Barcelona). A final de los años 60, junto con Oriol Bohigas, también profesor de la Escuela, fue artífice de un cambio radical en la enseñanza en la ETSAB, que acaba de homenajearlo con la publicación “Hablando de color, ante la duda: marrón” dedicada a su trayectoria en la Universidad.

El Anillo Olímpico de Montjuic  - Foto: © Creative Commons

Célebres fueron los ejercicios que proponía en el primer curso de proyecto. Diseñar un banco público (o un armario o una habitación para los niños) partiendo desde cero, analizando a través de “una racionalidad autónoma” todos los aspectos que llevan a la definición de su forma. “Meditar sobre el problema antes de leer acerca de cómo se resolvió históricamente este problema” era la sugerencia que daba a sus alumnos para enfrentarse a un nuevo proyecto. Lluís Clotet, su discípulo, así lo recuerda: “Tus argumentos se basaban en una gran libertad de espíritu, no había prejuicios (…) nos obligabas a pensar en cada caso: ¿y si fuera al revés de lo que parece evidente?”.

Restaurante Il Giardinetto - Dibujo: © Fons Correa Milá / Arxiu Històric del COAC

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