Tres obras maestras de Balkrishna Doshi

 John Hill
16. marzo 2018
Balkrishna Doshi en Sangath (imagen cortesía de VSF)
La semana pasada, el arquitecto indio Balkrishna Doshi, de 90 años, recibió el Premio Pritzker de Arquitectura 2018, considerado el más importante dentro de la profesión. Aquí queremos destacar tres de sus obras maestras: una universidad construida durante cinco décadas, unas viviendas de bajo coste y su propio estudio de arquitectura.
Nacido en Pune en 1927, a los 20 años Doshi se matriculó en la Escuela de Arquitectura Sir J. J. de Bombay (Mumbai) pero la dejó en 1950 para cursar estudios avanzados de arquitectura en Londres. Allí conoció a Le Corbusier y trabajó en su estudio de París, mientras el maestro de la arquitectura estaba diseñando una serie de proyectos para la India, concretamente para la ciudad de Chandigarh. Doshi regresó a la India en 1955, donde supervisó los proyectos de Le Corbusier en el país, y se estableció en Ahmedabad. Sus primeros proyectos independientes estuvieron muy influenciados por Le Corbusier, pero Doshi acabó abriendo su propio estudio, Vastu Shilpa, y creando un estilo propio que combinaba formas y materiales modernos con influencias locales derivadas de las condiciones del entorno y de la sensibilización sobre el modo de vida de las personas.
El jurado del Premio Pritzker, haciéndose eco de esta reivindicación, declaró la semana pasada:

A lo largo de los años, Balkrishna Doshi ha ido creando una arquitectura seria, que no es nunca ostentosa ni sigue las tendencias. [Tiene] un profundo sentido de la responsabilidad y un deseo de aportar algo a su país y a su gente a través de una arquitectura auténtica y de gran calidad. Doshi es plenamente consciente del contexto en el que se encuentran sus edificios. Sus soluciones tienen en cuenta la dimensión social, ambiental y económica, por lo que su arquitectura está totalmente comprometida con la sostenibilidad.

Estas consideraciones sociales y ambientales son la esencia de la larga carrera de siete décadas de Doshi y de los tres proyectos a los cuales aquí hacemos referencia.

Centro de Planificación y Tecnología Ambiental

CEPT, Ahmedabad, 1966-2012. Vista de la Escuela de Arquitectura desde el jardín norte (imagen cortesía de VSF).
Unos años después de formarse con Le Corbusier, Doshi, junto con unos cuantos colegas, fundó la Escuela de Arquitectura de Ahmedabad, que más tarde se convertiría en el Centro de Planificación y Tecnología Ambiental (CEPT, por sus siglas en inglés), formado por las escuelas de arquitectura, de planificación, de ciencia y tecnología de la construcción, y de diseño de interiores. En la Escuela de Arquitectura (imagen de arriba), finalizada en 1968, se percibe la influencia de Le Corbusier (considerada una recreación de su Facultad de Arte de Chandigarh) pero también de Louis I. Kahn, a quien Doshi ayudó a introducirse en la India y con quien trabajó en el Instituto Indio de Administración de Ahmedabad. Para reducir la luz solar y, al mismo tiempo, permitir una ventilación natural, diseñó una estructura de paredes de ladrillo paralelas y columnas de hormigón profundas que recuerdan al brise-soleil de Le Corbusier, pero también al riguroso orden de Kahn.
CEPT, Ahmedabad, 1966-2012. Boceto de la entrada bajo la fachada sur (dibujo cortesía de VSF).
La emancipación de Doshi de esos dos maestros modernos, con quienes tuvo la suerte de trabajar, se hace evidente en los espacios de circulación que se ven en el boceto de arriba y en la imagen de abajo. Según afirma William J.R. Curtis en su monografía de 1988 sobre Doshi, el arquitecto ha manifestado: «Al igual que pasa con Unité d’Habitation o Villa Savoye de Le Corbusier, el edificio se levanta por encima del nivel del suelo. Pero aquí el espacio de debajo es activo y multifuncional, está diseñado para protegerlo del sol y para que corra el aire». De este modo, donde Le Corbusier levantó el edificio para expresar la independencia de la planta baja de las de arriba, Doshi elevó la escuela en respuesta al clima cálido de la India y para habilitar un centro de actividad donde la sombra y la brisa crean un entorno confortable.
CEPT, Ahmedabad, 1966-2012. Una entrada en forma de embudo diseñada para dirigir la brisa a través del edificio (imagen cortesía de VSF).
Desde su fundación en 1962 y hasta 2012, el CEPT se amplió bajo la dirección de Doshi, que fue el arquitecto del campus y ahora es decano emérito. Una contribución más reciente al campus (en la década de 1990), y que se aparta radicalmente de los diseños anteriores inspirados en Le Corbusier y Kahn, es Amdavad ni Gufa, una galería subterránea que alberga las obras del artista indio Maqbool Fida Husain. Construida por los habitantes del lugar con conchas de ferrocemento recubiertas con azulejos de porcelana, y en palabras de Doshi durante la entrega del Premio Pritzker, la galería da vida a «los misterios de la luz y los recuerdos». Además, «los desafíos entre un artista y un arquitecto dan lugar a lo más inesperado. Buscar lo inusual significaba plantearse preguntas esenciales: cuál es el significado de la función, el espacio y la tecnología, en medio de la estructura y la forma».
Amdavad Ni Gufa, Ahmedabad, 1994, situada en el campus del CEPT. Al diseñar el paisaje y la entrada, el arquitecto conecta el edificio con el mundo exterior (imagen cortesía de VSF).

Viviendas de bajo coste Aranya

Viviendas de bajo coste Aranya, Indore, 1989. Viviendas de bajo coste Aranya, donde se ve el diseño del poblado (imagen: John Paniker).
Dos décadas después de construir la Escuela de Arquitectura de Ahmedabad, pero dos décadas antes de que otro ganador del Premio Pritzker, Alejandro Aravena, creara su propio modelo de viviendas progresivas en Sudamérica, Doshi ya había diseñado Aranya, unas viviendas de bajo coste con 6.500 unidades residenciales en Indore, a unos 400 km al este de Ahmedabad. Aranya se basaba en un planteamiento de «lugares y servicios», en el que se brindaban servicios de electricidad, agua y alcantarillado, pero construyendo las casas como un núcleo de servicios mínimo (fontanería, baño, cocina) y una habitación individual que cada familia podía ampliar. Construidas por la Fundación Vastu Shilpa (VSF) de Doshi, y en un primer momento diseñadas como un proyecto experimental de un sector, Doshi obtuvo gracias a las viviendas de bajo coste Aranya su primer (y único) Premio Aga Khan de Arquitectura en 1996.
Viviendas de bajo coste Aranya, Indore, 1989. Boceto en el que se muestran escaleras y terrazas como espacios habitables (dibujo cortesía de VSF).
Aranya se creó como una alternativa a los barrios marginales predominantes en aquel momento, y el plan de la VSF se basaba en años de investigación, de los cuales surgieron una serie de documentos, entre los que destacan los tres volúmenes de How the Other Half Builds (Cómo construye la otra mitad), cuyo nombre hace referencia al trabajo pionero de Jacob Riis How the Other Half Lives (Cómo vive la otra mitad). Su investigación llevó al planteamiento de «lugares y servicios», pero también a un plano informal que surgió de las cuadrículas modernistas y a una jerarquía de calles que disminuyen de tamaño a medida que uno se adentra en cada vecindario o sector. El tamaño reducido del proyecto, lejos de crear abarrotamiento, se evidencia en las calles —donde hay una gran vida social—, que están definidas por los pequeños balcones y escalones de entrada que se ven en los dibujos y fotografías adjuntos. 
Viviendas de bajo coste Aranya, Indore, 1989. Viviendas de bajo coste Aranya y la relación entre las calles y las entradas (imagen cortesía de VSF).
Pero ¿cómo funcionaba Aranya? ¿Cómo ampliaron sus casas las familias pobres a lo largo del tiempo? Doshi estableció cuatro objetivos para Aranya, y uno de ellos —«crear una comunidad equilibrada de varios grupos socioeconómicos»— permitió que los compradores de alto poder adquisitivo subsidiaran préstamos para que los que tenían pocos ingresos pudieran adquirir propiedades; cualquier inversión que costara más que el promedio de una parcela se depositaba en un fondo común que las familias más pobres podían utilizar para comprar y ampliar sus hogares. Además, las residencias de los más pobres se distribuyeron equitativamente entre los seis sectores de Aranya, en lugar de estar todas en un mismo sector, los cargos por servicios se equipararon al nivel de ingresos y se crearon centros de formación para que los residentes aprendieran a construir. Y lo más importante: el plan hizo patente que la arquitectura es solo un elemento más de la construcción de un vecindario de éxito.
Viviendas de bajo coste Aranya, Indore, 1989. Viviendas de bajo coste Aranya y una serie de espacios semipúblicos y públicos (imagen cortesía de VSF).

Estudio de arquitectura Sangath

Estudio de arquitectura Sangath, Ahmedabad, 1981. Vista exterior del estudio, con un anfiteatro visible a la izquierda (imagen cortesía de VSF).
Sangath es el estudio de arquitectura de Doshi y la sede de la Fundación Vastu Shilpa. Sangath, en sánscrito, significa «avanzar juntos a través de la participación», y encarna casi toda la esencia de la larga carrera de Doshi (cabe señalar que Vastu Shilpa significa «diseño del entorno», en sánscrito). Aunque las bóvedas de cañón de los volúmenes paralelos recuerdan enseguida al Museo de Arte Kimbell de Louis I. Kahn en Fort Worth (Texas), en Sangath el paisaje es clave. La afirmación de Kahn (parafraseando al biógrafo de Doshi, James Steele) de que «la primera escuela comenzó cuando una persona que no sabía que era un maestro se puso a hablar con personas que no sabían que eran estudiantes debajo de un árbol» se encuentra en el anfiteatro de Sangath, y es un elemento que ven todos los visitantes antes de entrar en el edificio. Y esto no es casual: Doshi no fue solamente el cofundador de una escuela de arquitectura, sino que ha dedicado la mayor parte de su carrera a la enseñanza.
Estudio de arquitectura Sangath, Ahmedabad, 1981. Plano del sitio en miniatura realizado por Doshi (dibujo cortesía de VSF).
Recordando también a los espacios abovedados de Le Corbusier, como la casa Sarabhai en Ahmedabad o las Maisons Jaoul en París, el proyecto incluye especialmente su «promenade architecturale». Siguiendo el vistoso dibujo de arriba y las palabras de Doshi mientras pasea por Sangath (vale la pena verlo, al menos los primeros 14 minutos), este conduce a los visitantes por una tortuosa ruta, desde la entrada de Drive Inn Road en Ahmedabad, pasando por la huella de un árbol de mango muerto, a lo largo de un camino con las agradables vistas que se ven en la fotografía de arriba, y, finalmente, hasta la entrada sumergida del estudio. El edificio está rodeado de construcciones altas y bien podría haber sido más alto, pero Doshi mantuvo un 60% del espacio abierto e integró el edificio en el suelo, reduciendo así el tamaño del edificio pero también enfriando los espacios interiores.
Estudio de arquitectura Sangath, Ahmedabad, 1981. Boceto de una sección realizado por Doshi (dibujo cortesía de VSF).
Doshi le reveló a Steele que la forma abovedada no se debía ni a Le Corbusier ni a Kahn, sino que mientras estaba diseñando una construcción anexa en el lugar se encontró con que el contratista solo tenía láminas corrugadas para el techo. Para gran sorpresa de Doshi, «descubrió que las proporciones del techo abovedado en relación con la base eran similares a los templos indios, y cuando diseñó Sangath trató de recrear esta proporción a mayor escala». Combinada con detalles como la estatua escultórica de la entrada (imagen de abajo), la arquitectura une la modernidad y la tradición. En este sentido, Sangath encarna la obra completa de Doshi, que se negó a cambiar las formas sociales y ambientales de la cultura india por los efectos homogeneizadores de la modernidad.
Estudio de arquitectura Sangath, Ahmedabad, 1980. Vista de la entrada (imagen cortesía de VSF).

Proyecto destacado

Stefan Forster Architekten

Adickesallee

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