Oteiza y Chillida juntos en Valencia

Silvia Pujalte Toledo
30. noviembre 2021
Jorge Oteiza y Eduardo Chillida. Diálogo en los años 50 y 60 | Foto Cortesía de Fundación Bancaja

La Fundación Bancaja presenta "Jorge Oteiza y Eduardo Chillida. Diálogo en los años 50 y 60", una exposición inédita que ofrece por primera vez de forma conjunta la obra de ambos artistas vascos, figuras clave en la escultura europea del siglo XX casi veinte años después de su fallecimiento.

La muestra cuenta con el consenso y la colaboración de las dos instituciones legatarias de los artistas: Fundación Museo Jorge Oteiza y Chillida Leku. La exposición, comisariada por Javier González de Durana, se centra en la producción realizada durante los años 50 y 60, dos décadas en las que Oteiza y Chillida se conocieron, tuvieron relación de amistad y cada uno contempló con atención e interés la obra del otro. 

La selección de obra, que cuenta con más de un centenar de piezas, se ha realizado desde una perspectiva cronológica, iniciándose en 1948 con sendos viajes, cuando Oteiza regresa a España después de su larga estancia en Latinoamérica y Chillida se marcha a París con la voluntad de convertirse en escultor.

Jorge Oteiza y Eduardo Chillida. Diálogo en los años 50 y 60 | Foto Cortesía de Fundación Bancaja

La horquilla temporal de la exposición se inicia también cuando la importancia internacional de Jorge Oteiza y Eduardo Chillida se hizo patente, en los años 50, al ganar los mayores reconocimientos en certámenes del máximo prestigio en Europa y América. Oteiza obtuvo el Diploma de Honor en la IX Trienal de Milán en 1951 y Chillida en la siguiente convocatoria, la del año 1954. 

Es sabido que ambos trabajaron para el Santuario de Arantzazu, donde dejaron algunas de sus mejores obras, en las puertas y en la estatuaria, pero cuando alcanzaron la plenitud creativa fue a partir de 1955-56, cuando Oteiza dio inicio y completó sus investigaciones espaciales que denominó “propósito experimental” y Chillida empezó a “cortar el hierro”.

En 1957, Oteiza ganó el Premio al Mejor Escultor Internacional en la IV Bienal de Sâo Paulo y es en 1958, cuando Chillida se hizo con el Gran Premio de la Escultura en la XXIX Bienal de Venecia.

En palabras del comisario de la muestra "ambos se interesan por el espacio, por el espacio interior y el exterior de la escultura, por la luz, por la masa y el volumen, por lo espiritual" otro aspecto donde los dos artistas confluyen es que "los dos trabajaban sobre el cuerpo humano, Oteiza de una forma más trágica y existencial, en el caso de Chillida de una forma más pre-clásica, más arcaizante sobre fragmentos del cuerpo".

La exposición se puede visitar en la sede de la Fundación Bancaja en València del 5 de noviembre de 2021 al 6 de marzo de 2022.

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