La Borda apuesta por un nuevo modelo de vivienda

Andrea Pala, Ilaria Carboni
3. abril 2018
Seguimiento de obra de La Borda. © LaCol
Desde hace unos años, diferentes asociaciones de Barcelona se están acercando a una nueva forma de hacer vivienda: la covivienda. Este modelo permite a una comunidad de personas vivir en un inmueble sin ser propietarios o arrendatarios.
La Borda es un colectivo formado por más de cincuenta vecinos del barrio barcelonés La Bordeta (distrito Sants-Montjuic), en la zona sur de la ciudad. Estos se juntaron con el objetivo de perseguir el derecho a la vivienda y, con tal propósito, crearon en 2012 una cooperativa con el fin de construir un edificio residencial en cesión de uso. Según su manifiesto, su proyecto quiere hacer frente a “la necesidad de acceder a una vivienda digna, social, asequible y ambientalmente sostenible con la voluntad de fomentar nuevas formas de convivencia y de generar comunidad a través de la interrelación entre vecinos y vecinas”.
La Borda forma parte del proyecto Can Batlló: plataforma vecinal que nació en 2011 como resultado de la ocupación del homónimo recinto industrial de finales del siglo XIX. Con su ocupación los vecinos de La Bordeta reivindicaban la transformación del antiguo polígono a equipamiento social para el barrio, ya prevista en el Plan General Metropolitano del 1976. No es casualidad que la Borda haya elegido este sitio para dar vida a este nuevo modelo de hacer viviendas, considerando también el hecho que el distrito de Sants puede ser considerado el epicentro del cooperativismo en la ciudad de Barcelona.
Recinto industrial de Can Batlló, 1930. Fuente: www.canbatllo.org
Recinto industrial de Can Batlló, 2016. Fuente: www.canbatllo.org
La construcción del edificio de la Borda cuenta con la participación de unas cuantas cooperativas que gestionan de forma activa y democrática todas las fases del proyecto empresarial. Entre estas, es importante mencionar el colectivo de LaCol, responsable del desarrollo del proyecto arquitectónico de las viviendas.
El aspecto innovador del proyecto está en el modelo de cesión de uso, que se basa en una propiedad colectiva donde las viviendas no se compran ni se alquilan. Este modelo ya se está aplicando en países como Dinamarca (modelo Andel) y Uruguay (modelo FUCVAM) y prevé una doble cesión: del suelo y del piso. En este caso el Ayuntamiento de Barcelona cede a la cooperativa el suelo público, destinado a la construcción de Vivienda de Protección Oficial (VPO), con un derecho de superficie de 75 años, a cambio del pago de un canon anual. Los socios-habitantes tienen que cumplir los criterios de VPO, y asumen el coste de la construcción del edificio o de su rehabilitación a través de una aportación inicial de 15000 euros y de un crédito, que amortizarán pagando una cuota mensual asequible a sus posibilidades. En cualquier momento los socios pueden dejar la cooperativa y recuperar su inversión inicial.
El modelo de cesión de uso permite hacer frente a posibles especulaciones y cambia radicalmente la idea generalizada de vivienda como bien de consumo. Representa una alternativa en el ámbito de la vivienda pública y una nueva forma de acceso y gestión para las personas con rentas bajas.
El proyecto del edificio de la Borda ha sido encargado a la cooperativa de arquitectos de LaCol, instalada en Sants. Este colectivo desarrolla sus proyectos planteando una nueva manera de pensar y hacer arquitectura en favor de la transformación social y de la participación activa de los ciudadanos y ciudadanas. En el caso de las viviendas de la Borda la autopromoción y la posterior gestión comunitaria conllevan a la participación activa de los futuros usuarios en el proceso constructivo, generando un proyecto que responda a sus necesidades concretas. El equipo técnico ha trabajado a estricto contacto con los habitantes soportando y recogiendo las propuestas sobre el programa del edificio, las estrategias ambientales, las tipologías de viviendas y los espacios de servicio necesitados. Finalmente, el proyecto ejecutivo refleja la construcción de una comunidad formada por diferentes y múltiples estructuras familiares.
La Borda. © LaCol
El programa del edificio prevé 28 viviendas de diferentes tipologías y espacios comunes, que se articulan alrededor de un patio central, que recuerda las corralas, tipología de vivienda social y popular. Estos espacios están en la planta baja y son: una cocina-comedor, un espacio de trabajo compartido, una lavandería, una sala polivalente, un espacio para invitados, una sala de salud y cuidados y un aparcamiento para bicicletas. Además se encuentran espacios exteriores y semi-exteriores como el patio, la azotea con cubierta verde, una terraza con huertos urbanos, y trasteros colectivos que se distribuyen en cada planta. Para crear estos espacios colectivos cada usuario ha cedido unos 10 m2 de la superficie de sus viviendas; hecho que marca una vez más la implicación de la comunidad de habitantes, donde cada uno participa para el bien común.
Cooperativa de vivienda La Borda, estrategia de proyecto. Fuente: La Borda.
Las viviendas se constituyen partiendo de una tipología base de 40 m2, a la que se añade uno o dos módulos para formar viviendas más grandes. De esta manera, la estructura resulta ser bastante flexible, permitiendo adaptar las viviendas a las necesidades futuras de los usuarios. En total hay 50 habitantes que conforman distintas unidades de convivencia: personas solas, parejas con o sin hijos y adultos que cohabitan.
Cooperativa de vivienda La Borda, tipologías de viviendas. Fuente: La Borda.
En términos de sostenibilidad y calidad ambiental, los arquitectos de LaCol plantean un edificio con el menor impacto ambiental, reduciendo la demanda energética, apostando por un diseño bioclimático que prevé el máximo aprovechamiento solar y la ventilación cruzada. La madera es el material elegido por los arquitectos, por su impacto ambiental mínimo, su carácter innovador en la construcción y la rapidez del montaje.
Seguimiento de obra de La Borda. © LaCol
Seguimiento de obra de La Borda. © LaCol
Seguimiento de obra de La Borda. © LaCol
El proyecto de la Borda no es la única iniciativa en Barcelona que utiliza el modelo de vivienda cooperativa en cesión de uso. A finales del año pasado la fundación Dinamo abrió una convocatoria para un proyecto de vivienda cooperativa en el mismo barrio La Bordeta, y se prevé que este verano empiecen los trabajos para levantar un nuevo edificio. También, se están llevando a cabo otras iniciativas similares en otros barrios de la ciudad, gracias al concurso impulsado por el Ayuntamiento que destina cinco solares a la construcción de covivenda. En total se construirán 110 viviendas en suelos públicos por parte de las asociaciones ganadoras del concurso: La Xarxaire SCCL en el barrio de la Barceloneta, Llar Jove SCCL en Marina del Prat Vermell, Associació Parkformes en Sarrià, Associació Cohabitatge Cooperatiu en Roquetes, Sostre Cívic SCCL en Poblenou.

Proyecto destacado

Barozzi / Veiga

Graubünden Museum of Fine Arts

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